A las mamás que no son madres

padres-e-hijos

En respuesta a un artículo que juzga o generaliza la opinión sobre los padres.
http://lizethcastro.tv/mi-blog/los-pap%C3%A1s-que-no-son-padres/

Es claro que en el mundo existen variedad de seres humanos y variedad de padres que asumen la responsabilidad de mantener un hogar, un papá y mamá para sus hijos. Y también existen aquellos padres que no les importa nada en la vida, ni su propia vida, mucho menos intentar asegurar un ambiente sano en donde puedan crecer sus hijos. “Por sus frutos se conocerá al árbol”.

Desde mi punto de vista, creo que serán pocos los padres que no aman a su propia descendencia, sangre de su sangre. Sin embargo existe otro factor que es muy importante dentro de un hogar, el complementarse con otra persona que tiene costumbres y hábitos diferentes a los de su pareja.
Voy a citar un par de párrafos muy puntuales dentro del artículo antes mencionado con el que inicio este post:
“A los papás que abandonan, que se van, que huyen, que se desentienden, que se privan del gozo de amar: se cosecha lo que se siembra.
A los papás que se divorcian de las esposas y de los hijos, que son tan pobres que sólo mandan dinero a una cuenta bancaria: se cosecha lo que se siembra.”

Quizás pocas veces o en muchos casos ninguna, nos ponemos a analizar la contraparte de esta historia, preguntas como:

  • ¿Porque se fue mi padre ?
  • ¿ Porque me visita solo los fines de semana ?
  • ¿Fue lo mejor el que se vaya ?
  • ¿ Fue una salida fácil para él ?

Respuestas a estas preguntas existen y tienen sus respuestas.

Dicen que cuando la caperucita cuenta el cuento, el lobo siempre es el malo, en su mayoría las mujeres tienden a contar sus historias con llanto y moqueo, pero cuántas de estas historias buscan encontrar una verdad o una solución y cuántas de ellas buscan justificar sus actos para ser víctimas de las circunstancias.

Que pasa cuando la mujer cree que ha atrapado al padre de sus hijos, porque quizá tiene la convicción de que él nunca los va a abandonar, qué pasa cuando sus actos son hostiles, inadecuados frente a sus hijos y no le importa el ejemplo que pueda darles, con tal de satisfacer su bajo instinto de ira y resentimiento.

Que pasa cuando no le importa improvisar cada día delante de sus hijos un cuadrilátero contra el padre, invitando a pelear como si fueran dos hombres, sabiendo que él nunca le alzaría la mano, porque al hacerlo sería tachado de golpea mujeres, donde su reputación se arruinaría y en muchos de los casos enfrentaría cargos con la justicia, llevándolo hasta estar recluido un tiempo tras las rejas.

Que pasa cuando el lenguaje de la mujer empieza a convertir el hogar en un vulgar ambiente muy parecido a un mercado de abastos, cuando un “hijo de puta, mal parido, maricón” es el pan de cada día, cuál es la mejor opción del padre ?

Que pasa cuando el padre para desahogar la impotencia y la frustración de no poder hacer nada para corregir a su pareja intenta salir de casa y su contraparte bloquea su camino, incitandolo a que la ultraje y la maltrate ?

Que pasa cuando la mujer al ver que él no reacciona y empieza a irse de casa, emite gritos de auxilio en plena vía pública creando un escándalo y tergiversando la situación ? como lo he dicho los gritos, lloros y angustia ayudan mucho para tener la impresión que está siendo maltratada y vulnerada en sus derechos.

Se quedaría Ud en ese hogar que con tanto anhelo intenta forjar para sus hijos ? se sometería a una persona que no tiene límites con tal de manipular la situación para que se haga su voluntad ?

Hay un límite que no se puede pasar y es el perderse el respeto

Quizá su respuesta sería que estos son casos aislados y quizás tienen razón, pero no hay como negar que existen y es importante considerarlos.

Entonces no podemos juzgar a todos quienes abandonan el hogar, en muchos casos muchos intentamos volver por nuestros hijos, pero del otro lado solo encontramos rencor y resentimiento y el firme propósito de hacer sufrir al padre de sus hijos, maltratando a los niños en su presencia por la mínima falta que puedan cometer los niños, seres indefensos que lo único que quieren es ser niños y disfrutar de sus padres.

Se cosecha lo que se siembra, violencia trae violencia y en el mejor de los casos distancia entre padres, no siempre es fácil para un padre abandonar a sus hijos, pero tampoco es fácil mantenerse en el hogar y darles un mal ejemplo, porque todo tiene su límite y un día puede explotar, en esto lo más sano es separarse e intentar ocuparse de ellos siempre que su contraparte no los lastime a los niños por disfrutar de su padre.

  • Se cosecha lo que se siembra.
  • Siembra vientos y cosecharas tempestades.

No devolvamos mal con mal de por medio siempre están nuestros hijos, lo importante es actuar con sensatez, no con venganza. Podemos velar por nuestros hijos, sea de cerca o de lejos con la firme convicción de que Dios nos permitirá ser justos. Esa es la oración de cada día hacia el poderoso.

A las mamás que no son madres.

Anuncios